Tulum, also known as paradise.

Creo que nunca te puedes cansar de este lugar, y los diferentes tonos de azul que puedes ver en el agua y en el cielo.

Salimos temprano de playa, tomamos el colectivo foráneo, que como ya les había comentado en mi viaje pasado a la Riviera Maya, los puede dejar en cualquier lugar turístico sobre la carretera Playa del Carmen-Chetumal, desde los cenotes hasta los parques como Xcaret, Xel-Ha, o los pueblos como Akumal, Chemuyil y más. Desde Playa a Tulum ruinas son $40 MXN, el chofer va diciendo los nombres de los lugares por donde va pasando para avisar a los turistas, así que no te preocupes si no sabes dónde exactamente queda un lugar.

Al llegar a Tulum tienes que cruzar la carretera, no, no es tan peligroso, todo el mundo lo hace y los que transitan por ahí están consientes de eso.

La entrada a las ruinas es de $65 MXN, pero nosotros no pagamos nada, ¿por qué? Porque al tener credencial de estudiante o profesor vigente no te cobran nada, sólo tienes que formarte en la fila de los boletos, enseñas tu credencial y te dan los pases gratis; los domingos la entrada a las ruinas es gratis para todos los mexicanos, presentando su identificación oficial.

Acabo de notar que dice “Zona Arquelógica de Chichén Itzá”, pero atrás dice Tulum, igual es para que se animen a ir a Chichén.

Puedes contratar un guía que te vaya contando la historia de las ruinas y los mayas, pero nosotros preferimos hacerlo sin guía ya que adentro de las ruinas en cada construcción explican qué representaba ese edificio en la civilización maya, y así vas dando el recorrido a tu ritmo.

La primera vez que fui a Tulum había bandera roja y no pudimos ir a la playa de las ruinas, en esta ocasión tampoco fuimos, jajaja, pero había bandera verde, no bajamos porque traíamos las cámaras y no había un espacio seguro donde dejar las mochilas con ellas, y la verdad es que habían espacios muy padres como para fotos, pero decidimos no arriesgarnos.

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Por cierto, si quieres usar una cámara profesional o grabar vídeos con tu GoPro tienes que pagar un “derecho de uso” y cuesta al rededor de $45 MXN, nosotros no lo pagamos, jaja, y no pudimos sacar las cámaras pero llevábamos los celulares y de ahí son todas esas fotos, que espero que se vean bien.

Saliendo de las ruinas nuestra idea era ir a la playa, relajarnos y estar un ratito ahí porque teníamos que regresar a un compromiso a Playa, caminamos por la calle de las ruinas que sale a la playa y entramos en el primer camino que nos llevaba a ella.

Llegando un señor nos ofreció ir a snorkelear, y dar una vuelta en la lancha que cuando quisiéramos el costo era de $200 MXN, pero le dijimos que gracias que por el momento no.

Caminamos menos de 5 metros y otra persona nos dijo del tour que nos animáramos, pero la verdad volvimos a rechazar porque no era el plan, ya cuando nos vieron decididos a decir un rotundo no, nos dijeron: Se los dejamos en $150 MXN, y nos volteamos a ver y le dijimos que estaba bien, que nos había convencido.

Rápidamente dejamos nuestras mochilas en el stand, nos quitamos todo, y nos guiaron hasta la lanchita, nos subimos, nos dieron los chalecos, googles, las aletas y todo el equipo.

Bronceados, en la lanchita, emocionados por ir a nadar sobre el arrecife, y lo mejor, no lo planeamos. Tal cual les conté en instagram, no mentía, jaja.

Íbamos con unos brasileños y argentinos, la señora brasileña trata de preguntarnos cosas pero en portugués, y medio tratábamos de entenderle pero es más difícil de lo que parece. En fin, solo 5 personas de las 8 que íbamos en la lanchita nos bajamos a hacer snorkel, y estuvo muy padre… Nuevamente no vi tortugas marinas, pero no pierdo la esperanza de verlas en el resto de mi estancia aquí, pero vimos Dorys, muchas, y bebés, una estrella de mar bebé y bancos de peces, no tomamos foto de los peces pero sí vídeo, que espero que podamos editar pronto.

Estuvimos en el mar por 45 minutos apróximadamente, el guía iba enfrente y nos guiaba hacia donde nadar, y debíamos de tener cuidado de no patear o tocar el arrecife. Ya casi al final el guía bajó por una estrella de mar bebé para mostrárnosla, y la pasaron entre los que íbamos para sentirla, pero cuando llegó a mí se me escapó y ni siquiera la pude tocar, jajaja, se fue huyendo a lo profundo del mar.

Al terminar el recorrido, solo esperábamos a que nos secáramos un poco para regresarnos a playa, pero aprovechamos para tomarnos algunas fotos.

No había podido subir post porque donde vivo no tengo internet, bueno, wi-fi, de hecho estoy terminando este post, hoy 21 de julio, mi último día en la universidad en Cancún, y así poder dedicarme a conocer, tomar fotos, disfrutar, antes de regresar a la realidad a Puebla, jaja, aunque debo confesarlo, ya extraño estar allá y las clases de diseño.

Gracias por leerme.

 

-G.

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